El día que Sara descubrió que el amor era capaz de parar los movimientos de rotación y traslación de la Tierra, corrió a decírselo a Jaime…

El día que Jaime entendió que parar los movimientos de rotación y traslación de la Tierra era tan fácil como teñir el agua de su bañera de rojo con dos incisiones en sus muñecas, fue demasiado tarde para explicárselo a nadie.